Y un día, el Viking de Noruega logró sumar ante el todopoderoso Bayern Munich en la Champions League.
Primero, el cuadro noruego se fue al descanso ganando con dos goles de ventaja. Después, el club más grande de Alemania lo remontó en la segunda mitad. Y cuando parecía que el sueño vikingo no tendría final feliz, Michael Olise se fue expulsado y, sobre la hora, los locales lograron el empate en el marcador final.
Un plantel valorado en poco más de 55 millones de euros empató ante una plantilla tasada en más de 1000 millones de euros. Esta es la magia del deporte más hermoso del mundo.
¡EN EL FÚTBOL NO HAY NADA ESCRITO, SEÑORAS Y SEÑORES!