La atención a la primera infancia en el departamento de Córdoba entra en una nueva etapa tras la alianza estratégica firmada entre la Universidad de Córdoba y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), un convenio que cambia de manera sustancial la forma en que se venían administrando estos programas sociales.
Con este acuerdo, la Universidad de Córdoba asumirá la operación de 47 unidades de atención, entre Centros de Desarrollo Infantil (CDI) y la modalidad de educación inicial en el hogar, impactando de manera directa a cerca de 3.800 niños y niñas en los municipios de Montería y Sahagún.
El convenio marca un hecho sin precedentes en el departamento, pues por primera vez estos servicios, tradicionalmente operados por privados, quedan bajo la responsabilidad de una institución pública de educación superior, lo que busca garantizar mayor transparencia y control en el manejo de los recursos destinados a la niñez.
El rector de Unicórdoba, Jairo Torres Oviedo, señaló que la universidad asume este reto con un fuerte compromiso social. “Este es un proceso profundamente humano y sensible. Nuestra responsabilidad es garantizar calidad, transparencia y un impacto real en la vida de los niños y sus familias”, afirmó.
La alianza contempla una atención integral que va más allá del cuidado básico. El programa se desarrollará bajo dos ejes principales: el fortalecimiento educativo y pedagógico, y un componente nutricional robusto, respaldado por el conocimiento científico y académico de la universidad.
Desde el ICBF, la directora regional en Córdoba, Reny González Vargas, destacó que esta unión representa una oportunidad histórica para mejorar la calidad del servicio. “La experiencia del ICBF, sumada a la capacidad académica de la Universidad de Córdoba, permitirá ofrecer programas de alto nivel, centrados en el desarrollo integral de los niños”, indicó.
Para la ejecución del proyecto, la Universidad de Córdoba dispondrá de un equipo interdisciplinario conformado por psicólogos, nutricionistas y demás profesionales, además de coordinar el talento humano que operará en cada una de las unidades de atención.
Asimismo, se promoverá la participación de estudiantes de últimos semestres de programas relacionados con educación, arte y deporte, quienes realizarán sus prácticas académicas en el proyecto, fortaleciendo tanto la formación profesional como la atención brindada a los menores.
El componente nutricional será reforzado con el acompañamiento de ingenieros de alimentos, quienes liderarán diagnósticos iniciales y seguimientos permanentes para evaluar el estado nutricional y los avances de los niños y niñas beneficiados.