A Yulitza Tolosa le perforaron un pulmón mientras le practicaban una liposucción láser. Todo ocurrió cuando quienes se hacían pasar por cirujanos cometieron un grave error durante el procedimiento y causaron esta grave lesión que pone en riesgo su vida.

Pero lo que más rabia, indignación y dolor causa es lo que pasó después: en lugar de brindarle la atención médica urgente que necesitaba, no la llevaron a un hospital. Lo peor de todo es que la tiraron abandonada en la carretera, como si fuera un objeto inservible, sin importarle su vida ni su integridad.
¿Dónde tienen que pagar por esto? ¿Deben responder en Colombia o en Venezuela?