En medio de la emergencia ambiental que golpeó a Montería y dejó a cientos de familias sin hogar, el nombre de Yalenis Mazón se convirtió en símbolo de presencia, liderazgo y compromiso genuino. Desde el primer momento en que las inundaciones afectaron amplios sectores de la margen izquierda, impactando gravemente viviendas en barrios como Villa Petro y Altos de Canán, su acompañamiento fue constante, decidido y sin descanso.
Mientras el agua avanzaba y la incertidumbre se apoderaba de las comunidades, Mazón asumió un rol activo en la organización y coordinación de la atención a los afectados. Fue pieza clave en el proceso de evacuación hacia los albergues, asegurando que cada familia —niños, adultos mayores y mujeres gestantes— contara con un espacio seguro y condiciones mínimas de protección.
Su labor no concluyó con la reubicación temporal. Una vez instalados los damnificados, continuó liderando gestiones para garantizar alimentación, manutención y articulación de ayudas humanitarias. Supervisó mejoras en los espacios provisionales y veló, de manera permanente, por la dignidad de quienes lo habían perdido todo. Su carácter firme, acompañado de una actitud empática, resultó fundamental para sostener la moral y la esperanza en medio de la adversidad.
Hoy, en un escenario cargado de simbolismo, Villa Petro inicia su plan retorno. Las calles comienzan a recibir maquinaria y material de afirmado, mientras la comunidad avanza en jornadas de limpieza y recuperación de sus viviendas. Se trata del inicio de un proceso de reconstrucción que podría consolidarse como una de las intervenciones sociales de vivienda más significativas para Montería y el departamento de Córdoba.
Este proceso ha contado con el acompañamiento permanente de Yalenis Mazón, quien asumió la emergencia como una causa prioritaria. Más allá de la respuesta inmediata, su liderazgo contribuyó a fortalecer el tejido social de comunidades duramente afectadas, reafirmando que no estaban solas frente a la tragedia.
Al cierre de este informe, un sentimiento común emerge entre los habitantes de Villa Petro, Altos de Canán y otros sectores impactados: reconocen en Mazón a una lideresa que permaneció hombro a hombro con ellos, que enfrentó la crisis sin apartarse y que hoy continúa impulsando un retorno digno y seguro para cada familia.