La historia de Lina María Guerra, una colombiana de 39 años, tiene conmocionadas a las redes y a la comunidad latina en Estados Unidos. Su familia la reportó como desaparecida el 2 de febrero, luego de no tener contacto con ella desde el 16 de enero. Tres días después, el 5 de febrero, su cuerpo fue hallado dentro de un congelador en su vivienda en Norfolk, Virginia.
El hallazgo ocurrió cuando la Policía ingresó con orden de registro a la casa que Lina compartía con su esposo, David Varela, también colombiano y hoy principal sospechoso del crimen. Antes de que las autoridades descubrieran la verdad, él había asegurado a la familia que Lina había sido detenida por robo, enviando incluso una fotografía en la que ella vestía uniforme de reclusa.
El 10 de febrero se realizó la autopsia, la cual confirmó lo peor: se trató de un asesinato. Las contradicciones del esposo y su comportamiento previo al hallazgo lo dejaron de inmediato en el centro de la investigación.
Tras conocerse los resultados médicos, la Policía acusó a David Varela de asesinato en primer grado. Sin embargo, no pudo ser capturado: huyó de Estados Unidos y las autoridades creen que habría viajado rumbo a Hong Kong. La familia de Lina ahora clama justicia mientras continúa la búsqueda internacional del sospechoso.