Misiles y drones sobrevolaron Irán el sábado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un gran ataque, con la promesa del presidente Donald Trump de diezmar el programa militar y nuclear del país y provocar un cambio en su gobierno.
Los ataques comenzaron con grandes explosiones en varias ciudades de Irán. Las explosiones sacudieron la capital, Teherán, y el caos estalló en las calles. Era el primer día de la semana laboral en Irán, y los empleados se escondían en las oficinas mientras aviones caza sobrevolaban el cielo y los padres se apresuraban a volver a las escuelas donde acababan de dejar a sus hijos.
En Israel, mientras Irán respondía con ataques, la gente se refugiaba en búnkeres y los hospitales trasladaron a los pacientes a refugios subterráneos fortificados.